Mostrando entradas con la etiqueta Viajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Viajes. Mostrar todas las entradas

A orillas del Támesis

Londres es una de las ciudades más importantes del mundo a nivel financiero y cultural y su visita proporciona al viajero posibilidades inagotables, un patrimonio arquitectónico y artístico extraordinario, grandiosos museos, teatros y espectáculos de todo tipo, bulliciosos y coloridos mercados, y una multiplicidad étnica que hace de él un pequeño orbe donde todo el mundo quiere estar representado.
La pregunta inevitable que tenemos que hacernos en este blog es: ¿que tiene que decir Londres en el contexto de la gastronomía a nivel mundial? La respuesta es en mi opinión: todo y muy poco. En Londres podemos encontrar restaurantes de todas las cocinas del mundo. Esto se debe a varios motivos; la ya comentada multietniticidad, el desarrollo demográfico y económico, que lo hacen un mercado extremadamente atractivo, y la repercusión en términos mediáticos, ya que tener un restaurante en Londres da una visibilidad a nivel mundial que situa en el mapa a las grandes marcas y cocineros. España por supuesto no es ajena a esta tendencia y, entre muchos otros, podemos encontrar negocios de cocineros tan conocidos como Eneko Atxa, David Muñoz, Nacho Manzano, y muy pronto, Albert Adriá y Quique Dacosta.
En el otro lado de la balanza, tenemos que preguntarnos por la cocina autóctona, que es la que a nosotros nos interesa cuando viajamos a cualquier sitio. No podemos engañarnos, la cocina británica tradicional no es excesivamente variada ni refinada. Por lo general la conforman platos contundentes que os dejarán saciados pero que no os resultarán especialmente estimulantes, con alguna excepción. En Londres se puede comer en los pubs y en los restaurantes, en los pubs se sirve una comida informal, es algo más asequible de precio -el término barato no existe en Londres, ya que es una ciudad realmente cara-, y por lo general se acompaña con cerveza o sidra, aunque pueden tener también carta de vinos. En los restaurantes el precio es más elevado, el servicio más atildado, y se suelen incluir productos como la caza y ciertos pescados o mariscos que no se suelen ver en los pubs, también se pone mucho más énfasis en el vino, los cócteles, etc.

La carne tiene una gran presencia, especialmente la ternera, pero también el cerdo, el cordero, el pollo, etc. Una de las formas más habituales en la que la comen los británicos -además del asado, del que hablaremos más adelante-, son los pies o pasteles, que para nosotros se asemejaría más al concepto de empanada. Su presentación más convencional sería algo así:


Una masa crujiente que encierra un relleno, en este caso de carne y rinoñes de ternera -una especialidad muy tradicional-:


Es habitual servirlo con gravy -salsa de carne espesa- y mostaza inglesa, muy potente y que da un picor nasal similar, aunque no tan fuerte, al que experimentamos al comer wasabi.

También hay pies en los que se sirve un estofado dentro de una cazuelita que se cierra con la masa y se hornea.


, una presentación que nos recuerda un poco a la famosa sopa VGE de Paul Bocuse y que tiene la ventaja de poder incluir un relleno más caldoso, aunque no sería propiamente un pie al estilo canónico. A los ingleses le encantan los pies y los rellenan practicamente de todo, carnes, verduras, pescados -es tradicional el de anguilas-.

Mención especial merece el Sunday Roast, que es el tradicional asado de carne de los domingos y que puede llevar ternera -roast beef, lo más habitual-, pollo, cerdo o cordero. Yo me pedí el de pollo

El roast siempre lleva, además de la carne, patatas asadas, verduras, gravy y el famoso pudding de Yorkshire. El pudding de Yorkshire es una masa hecha con harina, huevos y leche que se hornea en un molde y que antiguamente se ponía en la parte inferior del horno para absorber los jugos de la carne y se servía como entrante o como plato para el servicio o las clases menos pudientes. Hoy en día es más bien un acompañamiento del asado que hace las veces de pan.

La casquería es también algo muy habitual en las mesas británicas, he mencionado ya los riñones pero para los ingleses se puede comer todo, "nose to tail", de la nariz a la cola. Yo me contenté con probar el famoso tuétano asado -de ternera- con ensalada de perejil, del también famoso y extraño St. John, y que por cierto está buenísimo:


Y también está muy arraigada la tradición de la caza. Aprovechando que estamos en temporada inglesa de caza probé un par de cosas, como esta terrina de faisán


o esta extraordinaria grouse -un ave, también llamada perdiz roja escocesa-


Sin lugar a dudas lo mejor que comí durante todo el viaje.

Si hablamos de pescados y mariscos, no hay nada que se puede asemejar en cuanto a popularidad a las fish and chips, seguramente la comida más famosa de toda Inglaterra, y que a mi personalmente no me seduce en absoluto, me parece una fritura grasienta y pesadísima. La probé en un local especializado -de hecho sólo servían fish and chips- y muy recomendado y no fue una buena experiencia. Lo pedí con bacalao que creo que es lo más tradicional.


Pescados populares son el salmón, el eglefino, el abadejo, la anguila, etc. No es infrecuente encontrároslos dentro de un pie, ya sea un pie convencional o uno de patata como este:


en el que había gambas, salmón y abadejo dentro de un puré de patatas gratinado, una versión marinera del famoso Shepherd´s pie.

Los pescados ahumados también se consumen de forma habitual: bacalao, abadejo, salmón, anguila, etc. Me gustó mucho este plato de anguila ahumada con coleslow de remolacha y manzana, uvas encurtidas y pan de nueces y pasas que tomé en el restaurante Rules


Los sabores agridulces le iban de maravilla a la anguila.

El consumo de ostras está muy extendido como entrante. Puesto que su precio no es elevado, las encontramos incluso en muchos pubs.


 Sabrosa también esta tostada de carne de cangrejo marrón del St. John


El pasado colonial de Inglaterra ha hecho que muchos platos y elaboraciones de otras cocinas, sobretodo de la cocina india, se consideren hoy en día como típicos platos británicos. Es el caso de algunos curries, como el de pollo tikka masala, los chutneys -salsas agridulces hechas a base de fruta-, el kedgeree, etc. Estas brochetas de pollo picantes con chutney de tomate y salsa de yogur podrían calificarse de cocina anglo-india.


En el apartado de los postres una aclaración para el viajero, en Inglaterra el término pudding se utiliza con frecuencia para designar cualquier cosa que se tome como postre, incluso una tabla de quesos, y no un pudding de pan, leche y huevos, que es con lo que solemos asociar el término, y que en España tiene un pariente muy próximo en el conocido como Pan de Calatrava. No he probado gran cosa, me comí con gusto un pequeño Apple pie individual que compré en el Old Spitafield Market y en una comida me dió por pedir este Arroz con leche de avena en el que sin duda lo mejor eran los higos con sirope de brandy, que estaban deliciosos.


Sólo bebí -además de agua- té, cerveza y -una vez- sidra. En cuanto al té, ya sabéis la importancia que tiene dentro de la cultura inglesa. No sé si en Londres habrá mucha gente que detenga su jornada para tomarse el té de las cinco, pero se consume durante todo el día. He probado buenos y variados tés, y no sólo los más conocidos, english breakfast, earl grey, darjeeling, etc, sino algunos más exóticos. Casi siempre es té negro que se toma con azúcar y/o leche, aunque yo lo he tomado siempre sólo y si no os pasáis de los cuatro minutos de tiempo de infusionado no amarga.
En cuanto a la cerveza, lo más habitual es encontrarnos restaurantes y pubs donde se sirven las tradicionales cervezas británicas de toda la vida, con bajo contenido alcohólico, poco gas y a una temperatura no demasiado fría. Pero si investigáis un poco y tenéis un poco de suerte podréis encontrar, como me ha pasado a mi, algunas joyas, especialmente en el terreno de las ale, pale ale e ipa, me imagino que producidas por cerveceras más pequeñas y que tratan de sacar a la cerveza inglesa de su encasillamiento.
Y si os gusta la sidra, tenéis también un montón de opciones. He leído que en UK el consumo de sidra es casi equiparable al de cerveza, algo de lo que en España estamos lejísimos ya que, fuera de Asturias y el País Vasco, su consumo es minoritario.

El pueblo británico es un pueblo aferrado a sus tradiciones y a sus símbolos, y esto se traduce en que la evolución de su cocina sea muy lenta, en clara desventaja con otras que están en un constante proceso de actualización.

Si queréis seguir el rastro en Londres de los cocineros ingleses más televisivos, no os será difícil encontrar -yo me tropecé con ellos de forma casual- alguno de los restaurantes de los mediáticos y multimillonarios Gordon Ramsey y Jamie Oliver, pero no sabría deciros que os podéis encontrar dentro. En el caso de Jamie, seguramente cocina italiana o asiática.

Un artículo de este tipo nunca puede ser, ni pretende serlo, un compendio de la gastronomía inglesa. Simplemente son unas notas que pueden darle al futuro viajero algunas pistas de lo que se puede encontrar si se decanta por la comida local. Aunque he ido deslizando algún nombre, no voy a mencionar los restaurantes y pubs donde estuve para no alargarme en exceso, esta información la podéis encontrar en la cuenta de facebook y si queréis algún dato más, preguntádmelo y os lo proporcionaré gustosamente, si está en mi mano.



Leer más...

De tapas por Sevilla

He andado algo justo de tiempo últimamente y debido a ello aun no había escrito nada sobre la escapada que realice a Sevilla hace algunas semanas, un viaje corto pero bien aprovechado, también a nivel gastronómico. La gastronomía sevillana es muy variada y se puede comer muy bien a precios muy competitivos, especialmente si nos alejamos de la zona ultraturística alrededor de la Catedral, donde abundan los locales que castigan al extranjero desorientado con una espantosa cocina producida de forma industrial, alguien debería decirles cuando vienen a España que huyan de los restaurantes donde hay carteles con fotos de los platos, sólo con eso se ahorrarían muchos disgustos. Yo he buscado tabernas de toda la vida -literalmente, ya que muchas tienen más de un siglo de vida- para probar los platos tradicionales, ya sea en forma de tapa, ración o media ración, y todas las experiencias han sido positivas. Al contrario que en otras ciudades andaluzas como por ejemplo Granada, en Sevilla la tapa no va incluida en el precio de la bebida sino que se pide aparte, a lo sumo te ponen unas aceitunas, que por cierto, a pesar de que no soy un gran devoto de este producto, hay que reconocer la gran calidad de la aceitunas sevillanas, siempre aliñadas con profusión de hierbas y especias. El recetario tradicional como decíamos es muy amplio, aunque hay algunos platos icónicos como el rabo de toro guisado -allí lo llaman cola de toro-, el jamón, los huevos a la flamenca, el gazpacho y el salmorejo, el pescaíto frito, la tortillitas de camarones, las papas aliñás, las espinacas con garbanzos, los caracoles, los soldaditos de Pavía, etc..muchos de ellos son típicos en toda Andalucía mientras que otros son mas específicos de la capital hispalense, lo que es seguro es que no os aburriréis y encontraréis cosas diferentes para probar en cualquier sitio que vayáis. El ambiente en las calles, en los bares, en las terrazas, es siempre extraordinario, para los sevillanos el tapeo no es solo una seña de identidad sino  un estilo de vida, ya que no se trata sólo de comer y beber, sino de vida social,  de compartir, de disfrutar, de orgullo legitimo por la tradición y las raíces.
Por si todavía no he conseguido que sintáis un deseo irrefrenable de ir a visitar Sevilla, os voy a relatar un poco como fue mi experiencia y que es lo que pude comer, y vamos a comenzar con mi alimento preferido que es el pescado y el marisco. Aunque no es el método de preparación que mas me gusta, si vamos a Sevilla alguna fritura hay que probar, en este caso fueron unas tortillitas de camarones y unas huevas de merluza

Las tortillitas de camarones estaban buenas pero hay que reconocer que no es un producto demasiado ligero


hay que tener en cuenta que la medida de la ración y la media ración puede variar bastante de un sitio a otro por lo que se puede dar el caso de que pidáis de más, como fue este caso ya que en la media ración entraron seis.

Las huevas de merluza no me convencieron.


Nunca las había probado y tenía curiosidad, pero la verdad es que fritas quedan un tanto secas y con una textura demasiado compacta, quiero probarlas aliñás que creo que es la forma más típica de comerlas para ver como quedan.

No podíamos desaprovechar que estamos en plena temporada del Atún de almadraba, así que lo hemos probado de diferentes maneras, como esta ventresca a la plancha ligeramente aliñada y con un poco de salmorejo suave.


o este lomo de atún con verduritas y salsa de frutos rojos.


En ambos casos disfruté como un enano y es que soy un enamorado de este tesoro marino por desgracia cada vez mas escaso.

Hay una enorme cantidad de tapas a base de marisco, me hubiese gustado probar muchas más, pero las que comí estaban todas buenas, tapas sencillas basadas en el buen producto, como estas gambitas al ajillo


Gambas muy frescas, ajo, guindilla, aceite de oliva y sal, es increíble que con solo esto se pueda conseguir algo tan sublime, te puedes volver absolutamente loco mojando el aceite con un buen pan.

La gamba blanca de Huelva cocida es otro de esos grandes bocados que no necesita nada más


excepto una cerveza bien fría o una copita de manzanilla -sobre esto hablaremos más adelante- mientras que los berberechos al vapor apenas piden unas gotas de limón -si me apuras un pizca de pimienta aunque sobre esto hay opiniones-.


 Aunque asociamos el pulpo con Galicia, como sabéis se prepara -afortunadamente- en toda España.


Este en concreto no tiene nada que envidiar a los mejores que he comido en Galicia, de los que ya sabéis que solo una pequeña parte son gallegos pero esa es otra historia.

Si entramos en el terreno carnívoro tenemos necesariamente que hablar de su majestad el jamón ibérico, aquí podéis ver una tapa recién cortada en una bodega 5J's


 que estaba muy bueno pero que se veía superada por éste otro Jabugo de bellota


como se puede ver con una mayor infiltración de grasa, una auténtica pasada.

El otro gran estandarte es el rabo de toro, que tiene una presencia casi ubicua, lo que hace pensar que no hay tanto toro en España para tanto rabo, o lo que es lo mismo, que hay también mucho rabo de vaca, que también está muy bueno pero no es lo mismo.


Me encanta lo gelatinosa y sabrosa que esta carne, nunca me cansaría de pedirla. También hubo tiempo de disfrutar de este tiernísimo solomillo de vaca



carne de gran calidad con un perfecto punto se asado.

En lo que se refiere a platos sin proteína animal, merecen un lugar destacadísimo estas Espinacas con garbanzos que me sorprendieron mucho


ya que el majado de pan, ajo, comino, pimentón y vinagre les dan un gran sabor y personalidad. No tardaremos mucho en hacer esta receta y compartirla en el blog.

Si lo que queréis es una tapita ligera para acompañar unas cervezas, no se me ocurre nada mejor que unos caracoles.


están se sirven con el caldo de cocción, ligeramente picante, en el que se aprecia el rastro de la hierbabuena y varias especias. Están buenos, pero me gustan más los caracoles guisados con el tradicional sofrito de cebolla, pimiento verde, a veces tomate, etc, además de por supuesto hierbas y especias.

Y si pensamos en una tapa universal en toda la geografía española, además de las patatas bravas, esta sin duda sería la ensaladilla.



esta tenía la particularidad de que el punto ácido se lo daban las verduritas escabechadas que iban encima de la ensaladilla propiamente dicha, por lo que debía comerse todo junto, me gustó bastante.

En lo que se refiere a las bebidas, y a pesar de que este tipo de cocina y las altas temperaturas se prestán mucho a la cerveza, tenemos el inconveniente de que Cruzcampo ejerce un dominio aplastante, con algunas excepciones es la cerveza que os ofrecerán en todas partes, a veces sin alternativas. Me parece una cerveza bastante floja por lo que acabe decantandome por la manzanilla, por si alguien no lo sabe es un vino blanco seco con un sabor peculiar y bastante potente que se elabora en Sanlucar de Barrameda, provincia de Cádiz, y que a mi personalmente me encanta.

Esto es sólo una pequeña muestra de lo que podréis encontrar si os dais una vuelta por la ciudad del Guadalquivir, ahora os a toca a vosotros vivirlo y contárnoslo.
Leer más...

Estambul

Visitar Estambul y Turquía en general tiene mucho interés desde el punto de vista cultural y artístico pero mucho menos desde el gastronómico, la cocina no es especialmente imaginativa a pesar de contar con una importante diversidad de productos frescos. Existen muchas similitudes con la gastronomía de otros países de Oriente Próximo y del Este de Europa, algunos platos de los que he comido ya los había probado en alguno de estos países. Si hay algo en lo que destaca Estambul por encima de cualquier otra ciudad que yo haya visitado es por la desmesurada agresividad comercial que existe hacia los visitantes, es imposible dar tres pasos sin que alguien, ya sea un vendedor de alfombras, un camarero, un limpiabotas o quien sea intente venderte algo, a veces de forma directa, a veces con sutiles estratagemas. Son muy famosos el Gran Bazar, el Bazar de las Especias y otros bazares que hay en la ciudad pero yo diría que más bien Estambul entera es un gigantesco bazar donde los cientos de miles, quizás millones de comerciantes se disputan de forma encarnizada el gran pastel que supone tanto el turismo como el consumo interno de una población de unos veinte millones de habitantes. Esto dificulta por supuesto la toma de decisiones a la hora de elegir que y donde comer ya que es imposible hacerlo de forma sosegada y meditada en medio del acoso generalizado, en éste caso puede ser una buena opción recurrir, en la tranquilidad del hotel, a las páginas donde la gente escribe opiniones, aunque por supuesto el resultado final puede ser muy distinto al que uno imagine a raíz de lo que haya leído.

La comida callejera tiene una enorme aceptación, está por todas partes y es de lo mas diversa, desde castañas y mazorcas de maíz asadas, zumos de frutas exprimidos al momento, trozos de sandía, simit, que son unas roscas de pan con sésamo por encima, todo tipo de dulces, helados, por supuesto kebab (hablaremos de él con detalle más adelante), además en las zonas portuarias se venden sardinas asadas, bocadillos de pescado, mejillones y otros bocados marinos.

Una comida más formal, ya sea en cualquier hogar turco o en un restaurante suele comenzar con unas mezzes, entrantes sencillos que suelen compartirse. Es habitual que el camarero te muestre una bandeja con pequeños cuencos que contienen muestras de cada una de ellas para que viéndolas puedas elegir cual o cuales quieres pedir, os contaré las que yo he probado.

Las Dolma son hojas de vid rellenas, generalmente de arroz, carne, hierbas y especias.



Aquí venían acompañadas de una salsa de yogur y eneldo, las he probado mejores, no me convencieron demasiado.

La berenjena como sabéis es un producto fundamental en toda la cocina árabe, se preparan multitud de platos con ella, además de la moussaka y el baba ganoush uno de los más populares es el Imam Bayildi




Son berenjenas asadas con un sofrito de cebolla, tomate, especias, se le suele poner también un chorrito de limón y a veces pasas y piñones. Imam Bayildi significa en turco "el imán se desmayó" ya que según una leyenda un imán turco se desmayó al probar éste plato de lo bueno que estaba. Yo no me desmayé pero me gustó, un plato muy aromático con una cantidad razonable de especias.

También probé esta Ensalada de berenjena asada a la brasa con pimientos rojos, aliñada con ajo y aceite de oliva



que es idéntica a una escalibada excepto que las verduras estaban un poco más al dente, ésta estaba muy buena.

La Muhammara es un paté vegetal de origen sirio, de Aleppo concretamente, que se elabora con nueces, pimiento rojo y granada como ingredientes más destacados.




Me gustó su textura untuosa y su sabor ligeramente picante, se toma por supuesto con pan.

Los mejillones son un producto de consumo muy habitual, una forma muy típica de comerlos como entrante es al vapor rellenos de arroz, hierbas y especias.




El hamsi, que es un pez parecido al boquerón, se suele preparar al igual que éste frito o marinado, yo lo probé marinado.



El sabor ciertamente es casi idéntico al del boquerón de vinagre, aquí se pasaron un poco con la cantidad de vinagre.

También marinado se servía este bonito



tenía buena pinta pero al probarlo resultó estar saladísimo por lo que tuve que devolverlo.

Por supuesto hay muchas mas mezzes como por ejemplo encurtidos, platos con queso, salsas de yogur y pepino, hummus, tarama, pequeñas pide (más adelante explicaremos lo que es), verduras, ensaladas de pescado o marisco, otros pescados marinados, etc.

Tras las mezzes viene el plato principal que como ya os podéis imaginar estando en Turquía suele ser algún tipo de kebab (o kebap, de ambas formas lo he visto escrito). Generalmente tendemos a asociar el kebab con el doner kebab, que es el gigantesco cilindro que vemos en tantos locales de comida rápida y del que se cortan finas tiras de carne especiada de dudosa trazabilidad (por cierto, en ningún sitio he visto cortarlo con esa maquinilla eléctrica que se usa por aquí, se utilizan cuchillos largos y anchos) pero el término kebab engloba multitud de platos elaborados con carne marinada ensartada en pinchos y asada a la parrilla. La carne empleada suele ser cordero pero también se usa mucho el pollo y en menor medida la ternera. Os resumo todas las variantes que he podido identificar:

Doner kebab - Es el cilindro de carne que podemos ver en tantos locales de comida rápida en todo el mundo.
Durum kebab - Es una forma de comer el doner kebab que consiste en enrollar las tiras de carne en pan plano y flexible formando un rollo.
Sis kebab - Son trozos enteros de carne marinada en forma de cubos ensartada en brochetas y asada a la parrilla.
Iskender kebab - Finas tiras de carne asada servida con salsa de tomate picante y pan pide.
Adana kebab - Brocheta larga de carne picada con especias asada a la parrilla.
Testi kebab  - Este plato típico de Capadocia es bastante curioso, se trata de un estofado especiado de cordero que se cocina dentro de una vasija de barro sellada con masa de pan y colocada sobre las brasas. Se suele abrir delante del comensal y envuelta en llamas al ir dentro de una cazuela de barro con alcohol ardiendo.
Köfte kebap - Albóndigas de carne de cordero con menta y perejil ensartada en brochetas y asada a la parrilla.

Seguro que hay más pero con esto ya os podéis hacer una idea de que el mundo del kebab es muy amplio. Personalmente mi interés por el kebab es prácticamente nulo pero he probado algunos para poder tener una opinión de como son en su país de origen. Lo más duro sin duda ha sido probar el doner kebab, en éste caso de pollo.




Al menos ya no tendré que comerlo nunca más, nadie me podrá decir que no lo hago por prejuicios. Grasiento, sabor confuso, imposible de identificar las especias y otras cosas que le echen, no fui capaz de terminarlo.

Un tanto insulso el Iskender kebab de ternera.




El picante de la salsa le daba un poco de gracia pero la carne está tan especiada que su sabor queda bastante difuminado.

Y el Sis kebab de cordero



quizás era el más pasable, el sabor del cordero era reconocible pero aun así tenía demasiadas especias y la carne estaba un poco seca lo cual parece que es la tónica general ya que se suele cocinar en exceso y además al ser carne halaal ya ha perdido parte de su jugo antes de ser cocinada.

En los locales donde se sirve kebab, que son la inmensa mayoría, también se suele preparar lahmacun, una especie de pizza de forma alargada hecha con un pan plano, cebolla, carne picada y especias. El pide es algo parecido, sobre un pan plano con el mismo nombre se colocan diversos ingredientes y se hornean juntos.

Por cierto, ¿que otra cosa sino una adaptación del kebab en miniatura se pueden considerar los llamados pinchitos morunos que durante tanto tiempo estuvieron de moda en nuestros bares?

La buena noticia para los que como yo no seáis forofos del kebab es que Turquía cuenta con una importante industria pesquera  por lo que el consumo de pescado también es muy habitual, no resulta nada difícil encontrar sitios donde comerlo, especialmente en los restaurantes próximos al Bósforo y al Cuerno de Oro. La manera de prepararlo suele ser casi siempre a la parrilla aunque a veces también se sirve frito o incluso marinado como hemos visto cuando hablábamos de las mezzes. En cuanto a los pescados a la parrilla probé este rape



que estaba un pelín insípido.

El pez espada estaba bastante mejor, bastante jugoso y servido con una salsa de cebolla y champiñones, una especie de bechamel.



Esta lubina, evidentemente de piscifactoría y servida con aceite de guindillas pasó sin pena ni gloria.




Este pescado no estoy seguro de cual era pero es el mejor que probé a pesar de que lo comí en un destartalado restaurante situado sobre el Puente Gálata.




Servir unos gambones a la plancha, ya cocinados, en una piedra caliente




me parece doblemente absurdo, primero porque se seguirán cocinando y quedarán pasados y duros, segundo porque estarán tan calientes que no habrá forma de cogerlos con las manos para pelarlos, tuve que apartarlos y ponerlos sobre la superficie de madera. Se acompañaban con salsa tártara y aceite en el que se ha salteado ajo y cabezas de gamba, algo así como el aceite que queda cuando se hacen unas gambas al ajillo. Un plato que se dejaba comer pero bastante anodino.


Y también el pescado está presente en la comida callejera como en el caso de estos bocadillos de caballa a la parrilla con cebolla y lechuga que se venden a un ritmo frenético en el puerto de Eminonu y que por cierto están muy buenos.



Puesto que no soy mucho de frituras traté de evitarlas pero en un restaurante en el que no había demasiadas opciones pedí estos mejillones fritos que me gustaron mucho.



Creo que nunca había comido mejillones fritos, se sirven con tarama (también llamada taramosalata) que es una crema que se elabora con huevas de carpa, pan remojado en agua, aceite y limón.

Como veis se trata en todos los casos de elaboraciones muy básicas presentadas de forma bastante rudimentaria. En una ocasión me decidí a probar un plato que parecía un poco más elaborado, una cazuela de pescado.



En primer lugar no sé que pinta el queso fundido por encima, afortunadamente pude enrollarlo y retirarlo limpiamente casi por completo, en segundo lugar se sirve hirviendo en una cazuela de barro por lo que tuve que esperar unos quince minutos para empezar a comerlo sin provocarme quemaduras de tercer grado. Un plato que no está malo pero con muy poca gracia, filetes de dorada, champiñones y salsa de tomate, punto.

Sin lugar a dudas lo mejor de la cocina turca son, en mi opinión, los diferentes tipos de panes tradicionales. Generalmente son panes planos y finos, los hay crujientes, los hay flexibles y en muchos casos se preparan al momento y se sirven calientes. La verdad es que hay una variedad importante y no me quedé con los nombres, entre otras cosas porque el pan te lo sirven sin que lo pidas. Uno de los más espectaculares es este pan crujiente y fino que se hincha formando una especie de globo a veces de gran tamaño.




En el capitulo de bebidas el rey indiscutible es el Çay, el te negro cultivado en Turquía que se bebe practicamente a todas horas, siempre en estos vasitos con forma de tulipán.



He bebido mucho çay ya que además de ser muy aficionado al té me parece un té de gran calidad. La forma de prepararlo es distinta a la que estamos habituados, se utiliza una tetera especial que en realidad son dos teteras una encima de otra.

El café turco o kahve también se diferencia del café que conocemos tanto por la molienda, que es muchisimo mas fina, practicamente polvo, como por el metodo de elaboración, se utiliza un cacillo de cobre llamado cezve o ibrik.



No soy cafetero pero probé uno por curiosidad, es una café fuerte, concentrado y aromático.

Probe otras bebidas tradicionales como el Ayran, bebida que el resultado de diluir yogur en agua y añadirle sal



Me pareció completamente imbebible, nada que ver con al ayrian, yogur bulgaro diluido en agua (sin sal) que probé en Bulgaria.

También probé esta otra bebida denominada Salep



que se elabora con raíces secas de orquidea, es una bebida que se toma caliente, preferentemente en invierno, es dulce y tiene un fuerte sabor a canela.

En el apartado de las bebidas alcoholicas la bebida nacional de Turquía es el Raki, un curioso licor translucido de sabor anisado que al mezclarse con agua adquiere un color turbio



Se suele tomar durante las comidas, a mi me resulto imposibe beberlo más allá de un par de traguitos, no porque fuera fuerte sino por el sabor.

En cuanto a la cerveza el monopolio de Efes es casi absoluto, en muchos restaurantes no tienen otra, es una cerveza muy floja por lo que opté por acompañar las comidas con alguna copa de vino. Los vinos turcos, tanto blancos como tintos son bastante interesantes y eso que al beberlo por copas (al ir sólo no podía pedir una botella) era siempre el que el restaurante tuviese a bien servirte. En una ocasión me sirvieron un vino tinto que me pareció muy notable.

El apartado de dulces y postres me temo que lo vamos a dejar desierto, soy poco aficionado a los dulces en general pero los turcos son, como casi todos los dulces árabes, muy empalagos, extremadamente dulces. Los baklava, kataifi, lokum y el resto de "delicias turcas" sólo podrán ser del agrado de los golosos mas redomados, que no es mi caso ni de lejos.

Hay bastantes cosas muy tradicionales que no nos ha dado tiempo a probar como por ejemplo los Manti, una especie de ravioli con salsa de yogur y ajo, el Börek, una especie de empanada con queso, carne picada y verduras, el Çig köfte, carne cruda marinada, etc.

Como ya dije en la introducción Turquía no es, en mi opinión, un destino gastronómico. Espero que si alguno de vosotros va a viajar en el futuro esto le pueda servir para hacerse una idea de que es lo que se va a encontrar y le ayude a la hora de decidir que es lo que quiere probar.

Leer más...