Señora Malworth

No ha pasado tanto tiempo desde aquella época en la que para probar alguna cerveza interesante tenías que irte a alguna cervecería alemana donde para acompañarla disponías de poco más que salchichas, codillo de cerdo, choucroute y ensalada de patata. Esto afortunadamente ha cambiado mucho, el auge actual de la cerveza, que de alguna forma va en paralelo con el interés generalizado por la gastronomía, no es tanto un incremento de su consumo, que en España siempre ha sido alto, lo que ha cambiado drásticamente es la percepción que el consumidor tiene de ésta bebida, que ha dejado de ser de segunda fila frente al vino para convertirse en parte de nuestra cultura. Ahora la gente se interesa por probar distintos tipos y marcas de cerveza, acude a catas, compra pequeños equipos para elaborar cerveza en casa, hace visitas guiadas a cevecerías, etc. Un actor también muy importante en éste fenómeno son las llamadas cervezas artesanales, cervezas de producción y distribución limitada, en algunos casos de gran calidad, al que se han ido sumando cada vez mas microcerveceras de forma que actualmente casi cualquier ciudad o pueblo importante de nuestra geografía tiene una o varias, algo impensable hace algunos años. En este contexto no resulta extraño que hayan proliferado tanto las tiendas especializadas donde poder adquirir todo tipo de cervezas como las cervecerías "autóctonas", es decir, aquellas que no intentan imitar a una cervecería alemana ni a un pub irlandés sino ofrecer cervezas de calidad que muchas veces incluyen cervezas artesanales "del terreno" y en las que se sirve comida más o menos informal, que puede ser desde bocadillos, pizzas, tacos, tapas, etc...

Vamos a ir hablando próximamente de estos sitios porque si no lo habéis adivinado aún me gusta la cerveza. Hoy toca Señora Malworth, cervecería que abrió a principios de año a pocos pasos de la Estación del Norte de la mano de Sergio Iborra y Rafa Suñer, los creadores de La Socarrada. No es por tanto casualidad que ofrezcan las diferentes cervezas de la firma de Xátiva, en estos momentos entre sus diez barriles cuatro de ellos ofrecen Toro, la Socarrada, Er Boqueron y Señora Malworth. Los seis restantes son ceverzas de importación de calidad.

Para picar pedimos un Pollo Molón, es decir pollo con mole


El pollo estaba bastante bueno y el mole constituía un acompañamiento idóneo y suculento, quizás habría puesto algo más de salsa y con un poco más de picante que le diese algo más de garrote pero muy apetitoso.

En cuanto al Tartar de Salmón con  mayonesa de soja


El salmón con la mayonesa bastante agradable pero en cuanto al alga wakame...no es la primera vez que digo ésto y me temo que no será la última, respeto por supuesto que a la gente le guste la "goma wakame" o como se quiera llamar a éste producto elaborado a base de algas, antioxidantes, especias, aromas, etc...pero por favor llamemos a las cosas por su nombre, esto no es alga wakame aunque si lleva algo de ésta alga en su elaboración. Ya sabéis, el colorante alimentario no es azafrán, el surimi no es cangrejo, los espaghettis con nata y bacon no son carbonara, etc, etc. A mi personalmente no me gusta y lo evité, afortunadamente estaba debajo del salmón y no mezclado. Reconozco que cuando leí lo de alga wakame ya sospeché pero me quisé arriesgar.

Por lo que respecta a las Ortiguillas de Mar



que es como se suele llamar a las anémonas marinas debido a sus tentáculos urticantes, aunque es un bocado que me gusta mucho, tengo que decir que en esta ocasión el rebozado era demasiado grueso y algo rudo, lo que le restaba un poco del intenso sabor yodado que poseen estos pequeños animales marinos. Fritura manifiestamente mejorable.

Para beber y puesto que de las cervezas del terreno ya conocía desde hace tiempo Er Boqueron y La Socarrada, muy buenas ambas, especialmente la última que es una de mis favoritas y que la semana pasada probé una Señora Malworth, Märzenbier que me causó una inmejorable impresión, en esta ocasión me decidí a probar una Toro, cerveza fermentada en barricas de vino de jerez.



La verdad es que no me gustó ese sabor un poco dulzón y un pelín agrio asi que la rehusé y cambié a lo seguro, una Socarrada y después una Señora Malworth, ambas magníficas.



Por cierto el local tiene mucho encanto, me gusta mucho como está decorado y ambientado. En definitiva un sitio donde beber grandes cervezas con una cocina digna pero a la que le falta algo de calidad, sobretodo un poco más de tacto y criterio en su elaboración

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