Gado Gado

Esta tradicional ensalada indonesia me gusta por varios motivos pero sobretodo por el protagonismo que se le da a un fruto seco, el cacahuete, que en nuestra cultura no es más que algo para acompañar una caña, un producto de segunda fila, pero que en la cocina oriental, especialmente la de Indonesia y Tailandia, es un elemento fundamental que aporta sabor, textura y valor nutritivo a muchas recetas. Como os podéis imaginar hay infinidad de variantes de esta ensalada, varían tanto las verduras que se le ponen como la composición de la salsa pero lo que suele ser una constante es que las verduras se usan en crudo, excepto las judías verdes, las patatas y la coliflor. Yo he puesto la verduras que he estimado oportuno y en cuanto a  la salsa, después de mirar bastantes recetas, he empleado los ingredientes con los que pensaba que podía quedar mejor. La receta no tiene ninguna dificultad, el unico problema puede ser encontrar algunos ingredientes para lo que tendreis que acudir a una tienda de productos orientales



Ingredientes

  • 1 col china
  • 1 zanahoria
  • 1 manojo de espárragos verdes.
  • 1 cebolla tierna
  • Brotes de soja
  • Judías verdes 
  • 1 huevo
  • Cacahuetes crudos pelados
  • 4 o 5 cucharadas de pasta de cacahuete
  • 100 ml de leche de coco
  • 1 cucharada de pasta de tamarindo
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 1 cucharada de salsa de pescado
  • 1 cucharada de azúcar de palma
  • 3 limas
  • 1 diente de ajo crudo
  • 1 guindilla roja (opcional)

Elaboración


Mientras cocemos en agua con sal las judías y el huevo vamos preparando el resto de verduras, pelamos las zanahorias y con el mismo pelador vamos cortando tiras finas, hacemos lo mismo con los espárragos. Cortamos muy fina la cebolla y la col, despúes de lavarla bien, suele tener bastante tierra en la parte inferior interna de la hoja. Una vez que las judías estén cocidas pero al dente las escurrimos, pelamos el huevo y lo cortamos en cuartos. Podéis mezclar las diferentes verduras pero yo creo que queda más vistoso ponerlas unas al lado de las otras y que el comensal las mezcle si quiere cuando se las vaya a comer.
Ahora hay que tostar los cacahuetes, podéis hacerlo en el horno precalentado a 200 º, la mejor opción, o más rapidamente en una sartén, teniendo en este caso mucho cuidado de que no se os quemen. Cuando se atemperen los distribuis sobre la ensalada, podéis decorar con unos gajos de lima.
Ya sólo queda prepara la salsa, que es la verdadera gracia de esta ensalada, para lo que no hay más que mezclar todos los ingredientes, la pasta de cacahuete, la leche de coco, el tamarindo, la salsa de soja, la salsa de pescado, el azúcar, el jugo de dos limas, el diente de ajo y batirlos bien con la batidora. Si queréis que pique un poco ponerle una guindilla sin semillas o media, a vuestro gusto. Yo fui poniendo las cantidades un poco a ojo y ajustándolas hasta conseguir la textura y el sabor óptimos según mi criterio. Debe quedar algo espesa, untuosa pero lo suficientemente ligera para que se mezcle bien con la ensalada, es un aliño, no un puré.
Os garantizo que si la probáis os sorprenderá a más de uno.


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