Hamburguesa de muslo de pollo y jamón

Creo que habrá muy poca gente, incluidos niños, a quien no le gusten éstas hamburguesas. La carne del muslo, más jugosa que la pechuga, y el jamón las hacen francamente apetitosas. Son muy fáciles de hacer y sabréis lo que estáis comiendo, no hay nada más repugnante que esas bandejas de "carne picada" que se venden en los supermercados, con todo tipo de conservantes y aditivos (no me lo invento yo, lo pone en la etiqueta). Sólo necesitaréis una picadora y la mayoría de vosotros tendréis una batidora de brazo con un accesorio picador que sirve perfectamente. Yo las he acompañado de cebolla semiconfitada y tomate concassé aromatizado, vosotros las podéis acompañar con lo que os apetezca y si lo preferís las podéis poner dentro de unos panecillos de hamburguesa



Ingredientes
 
  • 2 muslos de pollo deshuesados
  • 6 lonchas de jamón serrano
  • 1 diente de ajo
  • Perejil fresco
  • 1 huevo
  • Pan rallado
  • Pimienta negra
  • 2 cebollas
  • 2 tomates 
  • Orégano
  • Aceite de oliva
  • Sal

Elaboración


Peláis las cebollas, las partís en brunoise y las ponéis en una sartén o cazo a fuego lento con bastante aceite. Peláis los tomates, les quitáis las semillas y los picáis en pequeños dados. Los colocáis en un bol con un poco de sal, pimienta negra recién molida y orégano y los cubrís con aceite.
Mientras se cocina la cebolla deshuesáis las pechugas si no lo están ya y les quitáis la piel. Cortáis en trozos el pollo y el jamón y lo colocáis todo en la picadora junto con un ramillete de perejil, el diente de ajo y un poco de pimienta recién molida. Lo picáis todo bien, seguramente lo tendréis que dividir en dos partes, depende del tamaño de vuestra picadora. Se pueden hacer las hamburguesas directamente con esta mezcla pero mejora si le añadimos el huevo y el pan rallado, doy fé puesto que he probado a hacerlas de las dos formas. En un bol grande mezcláis bien la mezcla de carne con el huevo y pan rallado, sin pasaros con el pan ya que si no quedará una hamburguesa apelmazada. Ya sólo queda darles la forma a las hamburguesas, aquí podéis hacerlo a manubrio o usar algún accesorio, yo uso un aro de emplatar y resulta muy práctico, y hacerlas en un plancha o sartén, os aconsejo no cocinarlas demasiado y que queden jugosas por dentro.
Una vez que la cebolla esté blandita (no hace falta que esté totalmente confitada pues llevaría mucho tiempo), hay que escurrirla bien con un colador para eliminar el exceso de aceite y lo mismo hay que hacer con el tomate.
Si habéis usado un aro para dar forma a la hamburguesa con el mismo aro podéis colocar la cebolla en el plato, encima el tomate y sobre éste la hamburguesa, yo la he puesto cortada por la mitad para que se vea el interior. Si os gusta la mostaza poned en el plato una cucharada con un poco de gracia y ya está.
Es una hamburguesa pero os aseguro que no es una comida basura, sólo tenéis que probarla si no me creéis.


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