Okroskha

Hoy vamos a preparar una sopa fría muy popular en Rusia, la Okroshka, cuya principal peculiaridad es que se prepara con kvas, una bebida que se elabora con una mezcla de harina de centeno y malta (o pan de centeno) y frutas que se deja fermentar en agua. Parece ser que su origen tiene que ver con los Burlaki, esclavos que se encargaban de remolcar desde la orilla, contracorriente, los barcos que navegaban por el Volga en la época en la que aún no existía el motor de vapor. Una versión primitiva de la Okroskha, con pescado seco desmigado en lugar de verduras y carne, constituía el alimento principal de los Burlaki. Os presento mi versión de esta sopa que creo y espero que es bastante similar a la receta tradicional. En cuanto al aderezo lo mas tradicional es la smetana, la crema agria que se añade al borsch y muchas otras sopas pero puesto que no puedo tomar nata lo sustituiré por una mezcla de yogur, limón y mostaza




Ingredientes 

Para la sopa
  • 3 pepinos
  • 2 patatas
  • 2 huevos
  • Unos cuantos rabanitos
  • Unos taquitos de jamón cocido
  • 1 manojo de cebollino (o cebolla china) 
  • 1 litro de kvas

Para el aderezo (opcional)
  • 1 yogur griego
  • 1 limón
  •  Una cucharadita de mostaza (de Dijon o similar)

Elaboración

Ponemos a cocer las patatas y los huevos y mientras tanto vamos picando en daditos los pepinos, los rabanitos y el jamón. Una vez cocidos, pelamos y cortamos igualmente en daditos las patatas y los huevos, picamos el cebollino (podéis usar también cebolla china si tenéis), lo mezclamos todo en un bol grande y añadimos el kvas. Tapamos y dejamos enfriar en la nevera, yo recomiendo hacerla unas horas antes de consumir.
Para hacer el aderezo, que le dará más sabor y un punto de acidez mezclamos el yogur con un chorrito de limón y la cucharadita de mostaza. Si queremos que sea más espeso, podemos dejar el yogur escurriendo sobre una estameña o un filtro de café.
Servimos la sopa en un cuenco y añadimos un poco del aderezo.  Yo no tenía y no le puse pero creo que un poco de eneldo le iría. Se puede acompañar con pan negro de centeno.



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Tyris on Tap

Por si alguien no lo sabe Tyris es la marca de cerveza artesanal pionera en Valencia. Hay que reconocer que fue una iniciativa valiente y que ha resultado no sólo exitosa sino transcendental de cara a la posterior eclosión de cervezas artesanales en toda la Comunidad Valenciana. Actualmente podéis adquirir cervezas Tyris, que han aumentado el número de referencias de forma espectacular, en multitud de establecimientos, podéis visitar la fábrica en Ribaroja del Turia, con degustación incluida, además de asistir a alguno de sus cursos y podéis beberos una pinta de Tyris "on tap", es decir de barril, en el local abierto a pocos metros del Mercado Central de Valencia. Es un local cuyo principal activo es la terraza, ya que resulta muy agradable tomarse una cerveza al aire libre en una zona muy animada y cuyo principal problema en mi opinión son las sillas y sobretodo las mesas que son terriblemente incómodas. Si sois más altos que un gnomo os resultará complicado acomodar las piernas en alguno de los huecos de la extraña estructura que hace las veces de soporte, lástima que no hiciese una foto.




En esta ocasión me decanté por una Smoky Porter, cremosa y un punto amarga, con notas de café y regaliz.
Para picar destacan unos bocadillos muy sugerentes que tienen entre uno de sus ingredientes alguna cerveza Tyris aunque en esta ocasión y puesto que tenía poca hambre pedí un poco de ensaladilla que vino con las últimamente omnipresentes "algas wakame" que no son tales, ya he hablado de este producto recientemente así que no me quiero repetir, dejémoslo en que es claramente prescindible. En cuanto a la ensaladilla en si, flojilla.

Si os gusta la cerveza Tyris deberíais venir a probarla de barril, ya sabéis donde, en Tyris o Tap.
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Señora Malworth

No ha pasado tanto tiempo desde aquella época en la que para probar alguna cerveza interesante tenías que irte a alguna cervecería alemana donde para acompañarla disponías de poco más que salchichas, codillo de cerdo, choucroute y ensalada de patata. Esto afortunadamente ha cambiado mucho, el auge actual de la cerveza, que de alguna forma va en paralelo con el interés generalizado por la gastronomía, no es tanto un incremento de su consumo, que en España siempre ha sido alto, lo que ha cambiado drásticamente es la percepción que el consumidor tiene de ésta bebida, que ha dejado de ser de segunda fila frente al vino para convertirse en parte de nuestra cultura. Ahora la gente se interesa por probar distintos tipos y marcas de cerveza, acude a catas, compra pequeños equipos para elaborar cerveza en casa, hace visitas guiadas a cevecerías, etc. Un actor también muy importante en éste fenómeno son las llamadas cervezas artesanales, cervezas de producción y distribución limitada, en algunos casos de gran calidad, al que se han ido sumando cada vez mas microcerveceras de forma que actualmente casi cualquier ciudad o pueblo importante de nuestra geografía tiene una o varias, algo impensable hace algunos años. En este contexto no resulta extraño que hayan proliferado tanto las tiendas especializadas donde poder adquirir todo tipo de cervezas como las cervecerías "autóctonas", es decir, aquellas que no intentan imitar a una cervecería alemana ni a un pub irlandés sino ofrecer cervezas de calidad que muchas veces incluyen cervezas artesanales "del terreno" y en las que se sirve comida más o menos informal, que puede ser desde bocadillos, pizzas, tacos, tapas, etc...

Vamos a ir hablando próximamente de estos sitios porque si no lo habéis adivinado aún me gusta la cerveza. Hoy toca Señora Malworth, cervecería que abrió a principios de año a pocos pasos de la Estación del Norte de la mano de Sergio Iborra y Rafa Suñer, los creadores de La Socarrada. No es por tanto casualidad que ofrezcan las diferentes cervezas de la firma de Xátiva, en estos momentos entre sus diez barriles cuatro de ellos ofrecen Toro, la Socarrada, Er Boqueron y Señora Malworth. Los seis restantes son ceverzas de importación de calidad.

Para picar pedimos un Pollo Molón, es decir pollo con mole


El pollo estaba bastante bueno y el mole constituía un acompañamiento idóneo y suculento, quizás habría puesto algo más de salsa y con un poco más de picante que le diese algo más de garrote pero muy apetitoso.

En cuanto al Tartar de Salmón con  mayonesa de soja


El salmón con la mayonesa bastante agradable pero en cuanto al alga wakame...no es la primera vez que digo ésto y me temo que no será la última, respeto por supuesto que a la gente le guste la "goma wakame" o como se quiera llamar a éste producto elaborado a base de algas, antioxidantes, especias, aromas, etc...pero por favor llamemos a las cosas por su nombre, esto no es alga wakame aunque si lleva algo de ésta alga en su elaboración. Ya sabéis, el colorante alimentario no es azafrán, el surimi no es cangrejo, los espaghettis con nata y bacon no son carbonara, etc, etc. A mi personalmente no me gusta y lo evité, afortunadamente estaba debajo del salmón y no mezclado. Reconozco que cuando leí lo de alga wakame ya sospeché pero me quisé arriesgar.

Por lo que respecta a las Ortiguillas de Mar



que es como se suele llamar a las anémonas marinas debido a sus tentáculos urticantes, aunque es un bocado que me gusta mucho, tengo que decir que en esta ocasión el rebozado era demasiado grueso y algo rudo, lo que le restaba un poco del intenso sabor yodado que poseen estos pequeños animales marinos. Fritura manifiestamente mejorable.

Para beber y puesto que de las cervezas del terreno ya conocía desde hace tiempo Er Boqueron y La Socarrada, muy buenas ambas, especialmente la última que es una de mis favoritas y que la semana pasada probé una Señora Malworth, Märzenbier que me causó una inmejorable impresión, en esta ocasión me decidí a probar una Toro, cerveza fermentada en barricas de vino de jerez.



La verdad es que no me gustó ese sabor un poco dulzón y un pelín agrio asi que la rehusé y cambié a lo seguro, una Socarrada y después una Señora Malworth, ambas magníficas.



Por cierto el local tiene mucho encanto, me gusta mucho como está decorado y ambientado. En definitiva un sitio donde beber grandes cervezas con una cocina digna pero a la que le falta algo de calidad, sobretodo un poco más de tacto y criterio en su elaboración
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Comer bien en Valencia con cheques Sodexo

Muchas personas, sobretodo compañeros de la empresa donde trabajo, me han pedido que les recomiende restaurantes de Valencia en los que se puedan utilizar cheques Sodexo como medio de pago. La oferta es bastante amplia, no tanto como la de los Tickets Restaurant, que de los tres sistemas (están también los Cheques Gourmet) es el que mas establecimientos adheridos tiene pero lo suficiente para que podáis gastar vuestros tickets comiendo lo que queráis. Existen buscadores en Internet e incluso aplicaciones para el móvil que os sitúan establecimientos compatibles cerca de vuestra posición pero utilizan bases de datos que no se actualizan con regularidad y es bastante habitual que aparezcan restaurantes que ya no admiten cheques o que ya no existen.

Niguiri de anguila kabayaki del restaurante Tastem


En la totalidad de establecimientos de comida rápida se puede pagar con los cheques Sodexo, cadenas de pizzerías, restaurantes de sushi "de batalla" y en general casi todos los sitios que te llevan comida a casa. También están las bodegas Gargallo, aquellas que son taberna además de tienda y en las que además de comer y cenar allí podéis comprar cualquier cosa con cheques, desde un jamón entero, jamón cortado al vacío, quesos, vinos, conservas,  etc...
De los restaurantes que me gustan en Valencia, que son muchos, os voy a dar una lista de los que tienen la famosa pegatina azul con el logo de la la multinacional estadounidense. Es posible que me haya dejado algunos, conforme vaya recordándolos o conociendo nuevos los iré añadiendo. De aquellos de los que hemos publicado artículo os pongo el enlace.

Los cuatro primeros corresponden a la zona de la avenida de Aragón, una zona que ha sido bautizada por la crítica gastronómica como la  "Milla de Oro" y no sin motivos, ya que hay un gran número de restaurantes de calidad en una superficie reducida.


Aunque esto no es un ranking y el orden es aleatorio Tastem es casi con seguridad el restaurante que más me gusta de esta lista. Comida japonesa de gran calidad, sin duda uno de los mejores restaurantes de este tipo en Valencia y cuya cocina lidera el gran Yoshi Yanome, tercer mejor "sushiman" del mundo en el último Sushi Challenge y ganador del premio al mejor niguiri.


Una de mis debilidades y uno de los restaurantes que más recomiendo, no conozco a nadie que haya ido y no le haya gustado. Recetas brillantes bien ejecutadas y precios ajustados. Preparan una ensaladilla con ventresca y mayonesa de lima de órdago pero he probado muchos platos distintos y siempre he quedado enteramente satisfecho.


Bar Tonyina

Un gastrobar atípico donde la ausencia de fogones se compensa con ingenio y saber hacer, una delicia dejarse "llevar al huerto" por Roman Navarro y su equipo, sus tapas, pepitonyinas y tostitonyinas son refrescantes y te hacen disfrutar, es realmente apetecible cenar en su terraza.  


The Book

Alfonso Lanzas despliega en su restaurante una actividad creativa incansable que permite disfrutar por unos precios contenidos de una oferta variada y de buena calidad, uno de esos restaurantes que no defraudan a nadie, si vas volverás seguro.


SushiTapas

Restaurante del grupo Tastem más asequible que éste pero con un sushi de excelente calidad, además de otros platos de la gastronomía japonesa. Al igual que en Tastem existe la posibilidad de que te lo lleven a casa. 
Honoo

Es el restaurante de más reciente apertura del grupo Tastem, es una brasería cuya oferta gira alrededor de las carnes a la brasa preparadas en el kamado, destacando el wagyu de la prefectura de Ozaki, pero que además ofrece muchas otras cosas. Una de las mejores aperturas recientes en Valencia, yo ya he ido dos veces y en ambas he comido muy bien. Ofrecen un menú de mediodía espectacular a muy buen precio.


Un restaurante que lleva muchos años realizando una cocina creativa impecable, con influencias de medio mundo pero sobretodo asiáticas. Un valor absolutamente seguro para comer muy bien.



Es el restaurante más informal de Steve Anderson, que también dirige Seu Xerea y donde la influencia asiática, sobretodo de Birmania, Indonesia, India...es muy profunda. Para los que os gusta aprender y conocer platos nuevos además de comer bien.


Uno de los restaurantes de Quique Dacosta en Valencia y vecino de abajo de El Poblet, tiene siempre menús en constante evolución que garantizan una experiencia divertida y de alta calidad culinaria. Suelen ofrecer algunos platos históricos del chef  de Denia como por ejemplo el mítico Cuba Libre de Foie. Espléndidos arroces.

MercatBar

Es el restaurante más informal de Quique Dacosta en Valencia y el primero que abrió sus puertas, lo hizo concretamente en el 2010. Su cocina sigue una línea parecida a la de Vuelve Carolina pero más casual, más centrada en el picoteo. Destaca el menú de maridaje con cervezas, una opción interesantísima. Muy recomendable.


Canalla Bistró

Uno de los restaurantes de Ricard Camarena, para mi el mejor después del de alta cocina. Comida ecléctica y desenfadada, con un nivel medio bastante alto. Es mejor pedir a la carta porque los menús degustación son demasiado abundantes. El chocolate en texturas todavía lo guardo en la memoria. 


Diblú

Es un restaurante muy interesante tanto por la oferta gastronómica, el bonito y acogedor comedor y el excelente trato al cliente. La torrija de horchata con helado de Bayleis memorable. Usuarios de el Tenedor estad muy tantos puesto que suelen ofrecer buenos descuentos.  


La Pappardella

En la Pappardella preparan unos platos de pasta realmente magníficos, recuerdo algunos memorables. Recetas en algunos casos bastante originales que después he intentado reproducir en casa con resultados muy dignos.


Crêperie Bretonne Annaíck

Si os gustan los creppes aquí los hacen muy buenos aunque la estrella son los tradicionales galettes de trigo sarraceno que ofrecen con distintos rellenos, la mayoría muy apetitosos. Tienen varias sidras bretonas magnificas. 


Es un restaurante que visito con relativa frecuencia y no sólo porque está cerca de mi domicilio sino porque ofrece una cocina sensata y de calidad,  de corte tradicional pero modernizada. Funcionan siempre con menú, tanto a mediodía como por la noche. Muy buena relación calidad precio.


Es un bistró tradicional francés con un aire un tanto bohemio donde podéis degustar especialidades de la cocina gala muy bien elaboradas. Es un sitio con mucha tradición en Valencia.



Sagardi

He comido sólo una vez en el piso superior, con mesa y mantel, y recuerdo que aunque estuvo bastante bien la cuenta me pareció demasiado abultada. En el piso inferior sin embargo podréis degustar buenos pinchos a precios mas controlados, en una ciudad la nuestra en la que los sitios de pinchos son en general bastante mediocres en mi opinión.



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Restaurante Montes

Se trata de un mesón que viene dando de comer a los valencianos nada más y nada menos que desde 1940. Visitar el restaurante Montes ha sido para mi una experiencia bastante curiosa ya que durante varios años y hace ya mucho tiempo, en mi epoca de estudiante, viví en esa misma plaza. En aquellos tiempos, sin embargo, mis recursos económicos eran muy escasos y no daban más que para algun sencillo bar de tapas muy ocasionalmente por lo que nunca llegé a comer en Montes. Ofrecen un menú del día y un menú Montes por veintitres euros, que fue el que escogimos y que incluye dos entrantes para compartir, un segundo plato, un postre, pan y una bebida.

Antes de que llegase ningún plato a la mesa ya hubo dos sorpresas negativas, la primera que habiendo pedido tanto agua como cerveza nos ponen sólo un vaso por comensal, tras hacerlo notar nos ponen para la cerveza un vaso idéntico al del agua y totalmente inapropiado, tras pedir copas de cerveza nos contestan que no tienen...la segunda la mala calidad del pan, era francamente malo y no era tierno, estaba ya algo duro y reseco.

Los entrantes fueron en primer lugar un pastel de pescado con merluza y gambas




El pastel estaba bueno, templado probablemente por un pequeño golpe de microondas, innecesario porque se puede servir a temperatura ambiente, la salsita de tomate acompañaba muy bien. Este tipo de pasteles de pescado se suelen servir con tostadas finas, teniendo en cuenta la mala calidad del pan habría sido un doble acierto.

El otro entrante fueron unos chipirones salteados con ajos tiernos y habitas



Los calamares estaban tiernos y sabrosos, muy apetitosos, entiendo menos acompañarlo con habitas que han de ser necesariamente congeladas en éste momento del año y por supuesto se notaba bastante.

Tras una espera muy pero que muy larga llegaron los platos principales, comencemos por el Confit de pato con salsa de arándanos



La salsa estaba muy buena, con los frutos rojos bien dosificados de forma que el jugo de carne y el vino  también le dan mucha personalidad. Aunque no soy un gran fan del pato, generalmente prefiero los muslos o alas confitadas al magret.

Y llegamos al Bacalao a la riojana


El bacalao estaba rebozado, su interior estaba tierno y jugoso, perfecto de punto, también perfecto el punto de desalado. La salsa, una especie de pisto con tomate y verduritas finamente picadas también impecable,  un plato muy bien conseguido.

En el terreno de los postres, poco que decir del pastel de zanahoria, platano y coco



Mi total rechazo por el platano hace que mi opinión no tenga ninguna validez, obviamente éste no lo pedí yo.

En cuanto a la Torrija con salsa de vainilla



Encontré la torrija bastante insípida, sobretodo la masa del pan, como si no se hubiese remojado bien, la salsa de vainilla anodina.

Como ya he mencionado de pasada la espera entre platos fue demasiado larga, la comida se hizo muy pesada. Unido a la ausencia de vajilla adecuada y a la mala calidad del pan nos permite resumir que es un sitio con una comida tradicional bastante buena pero con un servicio deficiente, lo que hace que la experiencia gastronómica no acabe de ser satisfactoria. Sorprende sobretodo detalles tan de bulto como el tema de las copas de cerveza y el pan, tan fáciles de solucionar a priori con una baja inversión. La agilidad en el servicio hay que mejorarla poniendo más foco en el trato al cliente.
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Calamares en salsa americana

En mis tiempos de estudiante, poco antes de que me empezase a entrar de manera definitiva el gusanillo de la cocina, de vez en cuando me comía una lata de calamares a la americana. Hoy en día me parecen un horror estas latas, no así la receta, que he ido puliendo hasta la que actualmente considero óptima desde mi punto de vista. La salsa es algo distinta de la salsa americana que se suele emplear para acompañar otros pescados, no utilizamos crustáceos en su elaboración, ni zanahoria, ni puerro, etc, la sapidez de los calamares casa mejor en mi opinión con una salsa más sencilla.






Ingredientes


  • 1 kg de calamares
  • 1/2 kg de arroz basmati
  • 2 kg de tomates maduros
  • 2 cebollas
  • 6 dientes de ajo
  • 2 guindillas 
  • 2 hoja de laurel
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 vaso de brandy
  • Perejil
  • Estragón
  • Cebollino
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra
  • Sal


Elaboración

La mise en place consiste básicamente en limpiar y cortar en trozos medianos los calamares y en escaldar, pelar y trocear en dados los tomates. Una vez hecho esto en una cazuela sofreímos la cebolla picada no demasiado fina y la mitad de los ajos, añadimos los calamares y cuando tomen color vertemos el vino blanco y el brandy y flambeamos. Añadimos el tomate, las guindillas, perejil picado, un poco de estragón (yo lo puse seco pues no disponía de estragón fresco) y una hoja de laurel. Hay que mantenerlo a fuego moderado hasta que mengue el agua de vegetación del tomate pero sin que la salsa reduzca totalmente. Mientras tanto cocemos el arroz basmati en agua con sal con la otra hoja de laurel y la otra mitad de los ajos sin pelar. Servimos los calamares acompañados del arroz y espolvoreamos con un poco de cebollino. Si tenéis en vuestra mesa niños o capsaicinófobos podéis poner un poco de cayena molida para que nadie se coma involuntariamente una guindilla entera y se acuerde de vuestros parientes cercanos. En mi caso una niña pequeña empezó a llorar de repente en mitad de la comida por la ingesta accidental de una de las guindillas...
también podéis prescindir de ellas pero esta receta pierde bastante garrote sin el puntito picante.
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Ensalada de Paccheri rellenos de codorniz y salsa de pimiento asado

Los Paccheri son unos gruesos y cortos tubos de pasta que resultan ideales para rellenar, generalmente tras ser rellenados se cubren con bechamel y/o queso y se gratinan en el horno. Sin embargo en este caso vamos a hacer una elaboración templada que resulta apetecible en estos calurosos meses estivales. Es un plato sencillo pero algo laborioso pues requiere de algunas preelaboraciones, aquí os dejo la receta cuya conclusión fui pensando un poco sobre la marcha.




Ingredientes (para 6 personas)

Para las codornices en escabeche
  • 6 codornices
  • 6 dientes de ajo
  • 3 hojas de laurel
  • 20 o 25 granos de pimienta negra
  • 2 clavos de olor
  • 1 vasito de vinagre
  • 3 vasitos de aceite virgen extra (aove)
  • 3 o 4 vasitos de vino blanco seco
  • Sal

Para el relleno de los paccheri

  • 6 codornices escabechadas
  • 1/2 cebolla tierna
  • 2 huevos
  • 1 manojo de esparragos verdes
  • 4 dientes de ajo negro
  • 1 ramita de romero
  • Pimienta negra
  • Sal

Para la salsa de pimiento rojo
  • 2 pimientos rojos grandes
  • 4 dientes de ajo
  • Aove
  • Pimienta negra
  • Sal

Para el aliño
  • Líquido del escabeche
  • Agua de asar los pimientos
  • Mostaza a la antigua
  • Aove
  • Limón
  • 1/2 ramita de romero
  • Pimienta negra

Para el acabado y presentación
  • 350 gramos de paccheri
  • Relleno para los paccheri
  • Salsa de pimiento rojo
  • Aliño
  • Queso parmesano
  • Cebollino

Elaboración 

Lo mejor es cocinar las codornices al menos un par de días antes para que vayan cogiendo más sabor. Las salamos ligeramente y las doramos en el aceite, después añadimos el resto de ingredientes y las cocemos a fuego moderado durante aproximadamente una hora, se pueden preparar también en menos tiempo en una olla a presión. La otra preelaboración consiste en asar los pimientos en el horno, lo cual debemos hacer con tiempo suficiente para que se enfríen tras lo cual los pelamos y reservamos, conservando también toda el agua que han soltado. Para elaborar el relleno, cocemos los huevos y los espárragos, estos últimos sólo cinco minutos para aque estén al dente. Desmigamos las codornices y les añadimos un poco del escabeche para que la carne esté jugosa, lo mezclamos con los huevos cocidos picados, los espárragos en trocitos pequeños, los dientes de ajo negro picados, la cebolla tierna picada y la ramita de romero también picada muy fina, rectificamos de sal y pimienta y reservamos. Para la salsa de pimiento rojo confitamos lentamente los dientes de ajo en aceite de oliva y los trituramos junto con la pulpa de pimiento rojo, un poco de aove y un poco del agua de los pimientos, salpimentamos. Para el aliño mezclamos un poco del escabeche, un poco del agua de los pimientos, una cucharadita de mostaza a la antigua, aove crudo, un poco de limón, pimienta y la media ramita de romero muy picada, lo emulsionamos bien. Para montar el plato, rellenamos los paccheri, ponemos en el fondo del plato un poco de salsa de pimiento rojo, los paccheri encima, sobre estos un poco de aliño y espolvoreamos con cebollino y un poquito sólo de parmesano. Si tenéis niños seguro que les hará gracia lo que para ellos son unos "macarrones gigantes", otra cosa distinta es que sean capaces de valorar el esfuerzo.




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Mar d'Avellanes

He leído en el blog de algún colega que el restaurante Mar d'Avellanes fue pionero en Valencia en cuanto a ofrecer menús degustación con tres entrantes, plato principal y postre, formato que se ha popularizado muchísimo en nuestra ciudad. Desconozco hasta que punto esto es cierto pero en la actualidad siguen trabajando con éste tipo de menús que para cenar cuesta veintinueve euros y para comer a mediodía entre veinte y veinticinco según si el plato principal es arroz, carne o pescado y si es fin se semana o no. En esta ocasión nos decantamos por pedir a la carta y el resultado superó las expectativas, especialmente por un par de platos, que comentaremos en breve, y que son de esos que quedan en el recuerdo. Dirigidos por Nacho Yuste y Jose Vicente Expósito el equipo de Mar d'Avellanes elabora una cocina llena de matices y que cuida los detalles. Sus platos, de un emplatado impecable, son inusualmente finos en cuanto al sabor y denotan sensibilidad y savoir faire. Las mesas y sillas son un aspecto mejorable de éste local, la sillas un poco bajas y en cuanto a las mesas, para los que tenemos las piernas largas las patas metálicas en forma de equis obligan a tenerlas bastante juntas o considerablemente abiertas.

El primero de los entrantes fue una Vieira con emulsión de guisantes y naranja


 

Muy fresca y tierna la vieira, jugosa y con una textura muy suave. La emulsión cremosa de guisantes le daba un punto de untuosidad y la naranja ponía la nota refrescante, un bocado muy interesante.

El segundo entrante fue un Pulpo a la parrilla con cremoso de asadillo y falso carbón



La salsa de verduras asadas estaba buenísima y le iba a las mil maravillas al pulpo, nunca lo había probado con éste tipo de salsa. Completaban el plato unas verduritas a la brasa, alcachofa (quizás lo menos bueno pues no estamos en temporada), "goma wakame" y flores comestibles, mientras que los trocitos negros de "falso carbón", que no estoy seguro de que era exactamente, reforzaban el sabor ahumado y a brasas. Un plato muy conseguido y auténticamente delicioso.

Y llegamos quizás al momento cumbre de la cena, el Tiradito de bogavante


Creo que es la primera vez que como el bogavante en crudo y la ocasión no pudo estar mejor elegida. De nuevo multitud de matices, texturas crujientes de la cebolla, el apio y la manzana, dulzor de la ciruela, acidez de los cítricos, picante de la leche de tigre, frescor de las hierbas, sabor ahumado del falso carbón...resumiría el plato con tres adjetivos, sabor, frescura y equilibrio, absolutamente redondo, de los mejores ceviches o tiraditos que he comido en mi vida, y os lo dice un entusiasta de este tipo de platos.

Como plato principal para compartir pedimos la Ventresca de atún con espuma de tomate asado, alga wakame y salsa de ciruelas rojas.


Si bien algún extremo estaba hecho un pelín de más para mi gusto (tampoco es fácil que toda la pieza se cocine uniformemente) en su mayor parte la ventresca estaba sonrosada por dentro y muy buena, sin duda es uno de los mejores productos que nos ofrece el mar. Las verduritas asadas, la riquísima espuma de tomate y la salsa de ciruelas realzaban de forma convenientemente discreta el sabor intenso del túnido. Por tercer plato consecutivo aparece el falso carbón, lo que demuestra una inequívoca apuesta por lo que podríamos llamar la "cocina Josper".

Y para cerrar compartimos también el Lomo bajo de buey con gratén de patata y boniato


Es un plato básicamente de producto y en éste caso no estaba al nivel del resto de la cena, la carne tenía mucha grasa y la parte magra costaba un poco de cortar y masticar. La patata estaba muy buena, lo mejor del plato.

Quitando ésto último una cena con un gran nivel, para degustar sin prisas y disfrutar de las cosas bien hechas. Pero lo mejor es que lo comprobéis vosotros mismos, seguro que Mar d'Avellanes no os decepcionará.

























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