Vinícolas by Raul Aleixandre

Aunque creo que Raúl Aleixandre no necesita presentación, para los menos duchos en el panorama gastronómico valenciano apuntaremos que Raúl fue premio nacional de gastronomía en 2004 y que convirtió el restaurante familiar Ca Sento en el mejor restaurante de Valencia, galardonado con una estrella en la guía Michelin. Ca Sento no pudo resistir los peores momentos de la crisis económica, como sucedió con otros restaurantes de alta cocina en Valencia, por ejemplo Arrop (Ricard Camarena) y Torrijos (Josep Quintana), sin embargo el talento y la creatividad de Raúl continúan por supuesto intactos. Si tuviese que describir, simplificando mucho, la cocina de Raúl, diría que el gran protagonista de su cocina es el pescado, que la elección del producto es crucial, siempre el mejor y más fresco posible y que precisamente por esto sus recetas, aun siendo técnicamente brillantes son sutiles, elaboraciones que respetan el producto para que su calidad quede patente. Es sin duda uno de los mejores cocineros de la Comunidad Valenciana, algunas de sus creaciones forman parte ya del imaginario colectivo gastronómico, sus buñuelos de bacalao, la gamba roja hervida, la cigala en costra de sal, el arroz a la plancha, los arroces y guisos marineros, etc. En la actualidad está al frente de "Vinícolas by Raúl Aleixandre", en la Marina Real Juan Carlos I, un restaurante donde al tiempo que degustáis la comida podéis disfrutar de las vistas del puerto y la marina real. Su carta de vinos es muy completa, como no podía ser de otra manera llamándose así, con referencias para todos los gustos y bolsillos, destacando la gran variedad de champagnes.
Vamos a comentar un poco el "menú Vinícolas" de la otra noche, existe también un "menú Raúl Aleixandre" más extenso. Comenzamos por los Buñuelos de bacalao y la Tempura de verduras con romesco, que se sirven de forma simultanea.




De los buñuelos de bacalao sólo puedo decir que son los que mejores que he probado nunca, a pesar de que al ser una elaboración tan popular he probado muchos. Cremosidad, jugosidad, sabor, sazonamiento perfecto, absolutamente incontestable. Las verduras al dente, cebolla, espárragos, zanahoria y judías verdes, conservan todo su sabor, con un rebozado muy fino y crujiente. La deliciosa salsa romesco, una de mis salsas preferidas, resulta el complemento perfecto. Lo único que cambiaría del plato, aunque esto sea algo secundario, es el artefacto de madera en el que viene servido, que no me parece lo ideal ni por comodidad ni desde el punto de vista estético.

Continuamos con el Pulpo con vinagreta de mango y cilantro. 




Un plato muy fino, en el pulpo marinado se perciben toques asiáticos, soja, aceite de sésamo, jenjibre, mientras que la vinagreta agridulce con mango, tiras de puerro, cilantro, vinagre (quizás de arroz) es una especie de chutney minimalista y en crudo, muy aromático y que aporta un contraste magnífico con el sabor más potente del pulpo. Delicioso.

Salmonetes con naranja, anchoas y salicornia. 




De nuevo delicadeza a manos llenas a la hora de tratar un producto tan especial como es éste salmonete, la salsa juega de nuevo con los toques agridulces pero de forma sutil y equilibrada, la salicornia con su toque yodado  refuerza el sabor marino de por si ya intenso del salmonete. Un gran plato.

Patata caliente con trufa de verano. 



Aunque la trufa de verano no es tan aromática como la tuber melanosporum o la trufa blanca, aporta textura, sabor y aroma suficientes. El puré de patata es fino y sabroso pero la salsa falla un poco, tenía un sabor amargo bastante marcado que no me gustó. La verdad es que me intriga si hubo algún problema con la salsa o simplemente es así, lo que está claro es que un plato sencillo como éste requiere que todos sus elementos sean excelentes para conquistarte.

El postre fue una Ganache de chocolate negro con frutos rojos. 



Se sirve también con helado de chocolate, que está bueno, pero lo mejor sin duda es la ganache, que tiene un sabor intenso a chocolate negro y una textura perfecta.

Yo me quedé bien pero los más voraces quizás encuentren este menú un poco escaso, se puede entonces optar por el otro menú más largo o simplemente complementarlo con alguna de las sugerencias del día que figuran en la carta, decididlo según vuestro apetito. Atención y servicio impecables del personal de sala. Una experiencia muy positiva.

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